"Un hombre de genio toma
sus fallas como errores, y voluntariamente los transforma en portales de
descubrimiento." James Joyce
¿Podemos descubrir lo nuevo en lo aparentemente
viejo y conocido? ¿Podemos descubrir, en nosotros mismos, algo nuevo y
diferente, que hasta ahora pasaba desapercibido?
Sin duda que sí, podemos. A veces, basta sólo con observarnos, con auto
observarnos con mayor atención, tomar conciencia de nosotros mismos. Otras
veces, necesitamos un maestro o alguien que nos guíe, o simplemente, alguien que
nos muestre lo que no estamos viendo.
"El mayor descubrimiento de
mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas alterando
sus actitudes."
William James
Es imposible liberarnos de una prisión si no vemos
lo que nos aprisiona. Podemos sentir la dificultad, el obstáculo, el problema,
el dolor que nos causa... buscamos la solución, la salida, sin encontrarla. No
nos damos cuenta que buscamos dentro de un círculo cerrado. Necesitamos un
cambio de actitud...
"Debes escuchar tu propia
voz... Comienza ahora mismo, y vivirás una experiencia diseñada por ti y
para ti, y amarás tu vida."
Susan P. Schutz
Aprender a mirar, aprender a mirarnos, aprender a
reflexionar a partir de nuestras vivencias y experiencias, aprender a escuchar
lo que nos dicen, aprender a escucharnos a nosotros mismos, lo que sentimos, lo
que queremos... es como una llave, que todos tenemos disponible, y que nos
permite abrir una puerta hacia nuevas formas de ser y de hacer.
Nuevas formas que nos den mayor efectividad y bienestar, que aumentan nuestra
calidad de vida. No hay magia en ésto, es simplemente darnos la posibilidad de
aprender y redescubrirnos.
Pablo Buol
Descubrí
Cuando advertí mi valor; alguien lo advirtió.
Cuando admití mi valor, alguien lo admitió.
Cuando descubrí que tengo una misión importante en la vida, alguien me quiso
acompañar.
Cuando abrí mis ojos y ví que soy una persona importante... al lado mío estabas
tú.
Mariela Spangenberg
Si observas de qué modo estás hecho y cómo
funcionas, descubrirás que hay en tu mente todo un "programa" toda una serie de
presupuestos acerca de cómo debe ser el mundo, cómo debes ser tú mismo y qué es
lo que debes desear.
¿Quién es el responsable de ese "programa"? Tú no, desde luego. No eres
realmente tú quien ha decidido cosas tan fundamentales como son tus deseos y
exigencias, tus necesidades, tus valores, tus gustos, tus actitudes... Han sido
tus padres, tu sociedad, tu cultura, tu religión y tus experiencias pasadas las
que han introducido en tu "ordenador" las normas de funcionamiento. Ahora bien,
sea cual sea tu edad y vayas a donde vayas, tu "ordenador" va contigo y actúa y
funciona en cada momento consciente del día, insistiendo imperiosamente en que
sus exigencias deben ser satisfechas por la vida, por la gente, por ti mismo. De
hacerlo así, el "ordenador" te permitirá vivir pacífica y felizmente; de lo
contrario, y aunque tú no tengas la culpa, generará unas emociones negativas que
te harán sufrir...
Mira en tu interior, estudia tus reacciones frente a las personas y las
situaciones, y sentirás horror al descubrir la cantidad de prejuicios que
subyacen a tus reacciones. Casi nunca respondes a la realidad concreta de la
persona o cosa que tienes delante. A lo que respondes es a una serie de
principios, ideologías y creencias económicas, políticas, religiosas y
psicológicas; a un montón de ideas preconcebidas y de prejuicios, tanto
positivos como negativos. Considera, una por una, cada persona, cada cosa, y
cada situación, y trata de averiguar cuál es tu predisposición con respecto a
cada una de ellas, separando la realidad respectiva de tus percepciones y
proyecciones programadas...
Vuelve ahora sobre tu vida y fíjate en tal o cual acontecimiento por el que no
te sientas especialmente agradecido, y trata de descubrir el potencial de
crecimiento que encierra y del que no has tomado conciencia hasta ahora, por lo
que no has podido beneficiarte de él. Piensa también en algún acontecimiento
reciente que te haya ocasionado dolor y sentimientos negativos. Cualquiera que
haya sido la cosa, persona o situación que te ha producido tales sentimientos,
ha sido "maestra" para ti, porque te ha revelado algo (o mucho) acerca de ti que
probablemente no sabías y te ha invitado y desafiado a descubrirte y conocerte
mejor y, consiguientemente, a crecer y acceder a la vida y a la libertad.
Anthony de Mello |