"Todo conflicto es una gran
oportunidad de crecimiento. Si se lo niega, se lo esconde, se le huye, trae
estancamiento, resentimiento y mayor dolor." Javier Beccuti
Mucho se habla de "aprovechar las oportunidades
que se nos presentan". Parece hasta una obviedad. Sin embargo, me pregunto: las
oportunidades ¿se presentan o las creamos? ¿cómo aprovechar una oportunidad que
no estamos viendo? ¿Qué es lo que hace que una oportunidad sea tal, y no otra
cosa?
"Un hombre sabio se
procurará más oportunidades de las que se le presentan."
Francis Bacon
Por ejemplo, se dice que "crisis y oportunidad son
dos caras de la misma moneda". ¿Qué es lo que las diferencia, entonces? Si la
moneda (el suceso, los hechos) es una, tal vez la única diferencia esté en cuál
de ambos lados estoy mirando. Volviendo a la pregunta anterior: ¿Qué es lo que
hace que una oportunidad sea tal, y no otra cosa? Podríamos decir que lo que
hace que una oportunidad sea una oportunidad, es nuestra mirada. La diferencia
entre crisis y oportunidad está en nuestra manera de mirar...
Crisis y Oportunidad significan "Cambio". En un caso, es un cambio para peor:
perdemos algo. En el otro es un cambio para mejor: ganamos algo. Sin embargo, en
todo cambio, siempre hay algo que perdemos y siempre hay algo que ganamos. Si
aprendemos a mirar, si nos focalizamos en las posibilidades que nos brinda el
cambio, estaremos transformando la aparente crisis en una oportunidad.
"Cada día la vida te da una
nueva oportunidad para recomenzar, cambiar y crear un destino diferente."
Renny Yagosesky
Y si bien es cierto que el cambio es una constante
de la vida, no es menos cierto que también podemos provocarlo. Podemos elegir,
podemos cambiar, podemos provocar cambios a nuestro alrededor.
Pablo Buol
Cuento para Reflexionar
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder
ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vió que había un pequeño
orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa
luchaba por poder salir de capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del
pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció
haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.
Pareció que se había atascado.
Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña
tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo mas grande y así fue
que por fin la mariposa pudo salir.
Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas
pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas
se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se
contraería al reducir lo hinchado que estaba.
Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía
arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca
pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la
apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el
diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo
de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego
pudiese volar.
La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha y al privar a
la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud. Algunas veces las
luchas son lo que necesitamos en la vida. Si nos permitiesen progresar por
nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiriamos en inválidos.
No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.
Crisis y Oportunidad
Las crisis muchas veces se pueden pronosticar, presagiar y vaticinar, pero la
idea que me interesa es que también se las puede provocar. ¿Por qué este interés
de provocar crisis?: Porque las crisis crean el contexto y la oportunidad, a
veces único, donde aprender algo nuevo o transformarse en algo mejor. La crisis
nos arranca de la zona de seguridad de nuestra vida y nos lanza más allá de
nuestros propios límites y limitaciones. Es como en la naturaleza, todo parece
quieto y estable por un tiempo hasta que de pronto estallan las presiones de
cambio y crecimiento acumuladas. Las crisálidas estallan, los pimpollos
estallan, los volcanes estallan, las olas estallan, los huevos estallan, la
tierra estalla, las tormentas estallan... los conflictos estallan, las emociones
estallan, el cuerpo estalla... y una nueva instancia aparece, una nueva vida
ocurre, o un nuevo equilibrio se establece. A veces la crisis, el caos, es la
única oportunidad de estallar y convertimos en la clase de persona que deseamos
ser. La crisis, dejada a su merced suele ser un evento explosivo e imprevisible,
un corte, una separación. Bajo nuestro dominio personal podría ser un proceso,
un estado de decisión. En este caso la crisis es un arte, el arte de provocar y
desplegar las crisis en el tiempo para poder asimilarlas, entrar en un estado de
permanente aprendizaje, y así llevarnos fluidamente hacia el futuro.
Estamos inexorablemente disparados hacia el futuro, hacia allí vamos querramos o
no darnos cuenta, así que nos conviene disfrutar del viaje y no resistirnos. En
caso contrario, las crisis estallan sin previo aviso lanzándonos brutalmente
hacia adelante en procesos de aceleraciones y desaceleraciones convulsivas
tremendamente riesgosas y de resultados inciertos.
Dr. Mario Rosen |