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“El pueblo que
valora sus privilegios por encima de sus principios, pronto
pierde unos y otros.“
Eisenhower.
“La descomposición
de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios
sobre los cuales fue fundado.“ Montesquieu.
En sentido ético
llamamos principio a aquel juicio práctico que deriva
inmediatamente de la aceptación de un valor. Del valor más
básico (el valor de toda vida humana, de todo ser humano, es
decir, su dignidad humana), se deriva el principio
fundamental en el que se basan todos los demás: la actitud
de respeto que merece por el mero hecho de pertenecer a la
especie humana, es decir, por su dignidad humana.
Nuestra vida, como
personas, empresas o sociedades, está regida por principios.
Seamos concientes o no de ellos, son los principios los que
guían nuestro accionar. Algunos principios, como el egoísmo
o la comodidad, nos llevan a la degradación y finalmente a
la destrucción. Esto es válido tanto a nivel personal como
organizacional, e igualmente para toda una sociedad.
Por ello es
importante cuestionarnos sobre los principios que nos guían,
ser concientes de ellos, y elegir principios que nos lleven
a la Grandeza. Como los principios son los que guían
nuestras acciones, vamos a agrupar los Principios de
Grandeza, según las acciones que generan:
1 - CREACIÓN DEL
PROPÓSITO. El propósito esencial de todo ser humano es
ser creativo, ser innovador, hacer algo que consideremos
valioso. Tener un sueño e involucrarnos en su realización.
Los principios que guían la creación del propósito son:
-
Visión:
Todo está creado dos veces: La visión es la primera
creación. Para todo la creación mental antecede a la
creación física. La visión nos impulsa hacia el futuro y
nos inspira a preguntarnos dónde queremos estar dentro
de 5 o 10 años.
-
Innovación:
Invertir regularmente en posibilidades de aprendizaje es
uno de los mejores regalos que podemos hacernos. El
conocimiento, la exploración y la imaginación son las
bases de la innovación.
-
Calidad:
Calidad significa dar lo mejor de uno mismo. La calidad
y la excelencia tienen que ver con la atención a los
detalles. Y esto se logra cuando sentimos verdadera
pasión y placer por lo que hacemos.
2 -
ENCONTRAR EL SENTIDO. Encontrar el sentido del propósito
nos impulsa a tomar decisiones y acciones que nos
darán la mayor satisfacción: vivir con significado. En
sentido nos permite establecer un rumbo efectivo para el
logro de nuestro propósito.
-
Colaboración:
Colaborar tiene que ver con la posibilidad de
participar, influir, contribuir. Significa dejar la
actitud de espectadores, y pasar a ser
hacedores del mundo.
-
Solidaridad:
El principio de solidaridad surge al darnos cuenta que
el mundo es un sistema interconectado, relacionado.
Surge al tomar conciencia que lo que ocurra a nuestro
alrededor, tarde o temprano, nos influye, para bien o
para mal.
-
Atención:
Todas las personas requieren atención y reconocimiento.
Una de las mejores maneras de brindar atención es
inspirar y revelar el potencial de otros.
3 -
COMENZAR POR EL INTERIOR. Antes de poder triunfar en el
mundo que nos rodea, debemos triunfar dentro de nuestro
mundo interior. Lo más importante para el logro de cualquier
objetivo, no es lo que decimos, ni lo que tenemos, ni lo que
hacemos, sino quienes somos.
-
Integridad:
Las personas íntegras son aquellas cuyas palabras
concuerdan con sus acciones, y sus acciones concuerdan
con sus valores. Son dignas de confianza, pues honran
sus compromisos.
-
Humildad:
La Grandeza está desprovista de jactancia o presunción.
En cambio requiere humildad para aceptar
nuestros errores, humildad para disculparnos, humildad
para aprender a ser mejores cada día.
-
Gratitud:
La capacidad de dar y recibir gratitud es una cualidad
que ayuda a toda relación importante.
El agradecimiento nace
del corazón y abre nuestros ojos a la belleza presente
en cada día.
4 -
HACERNOS CARGO. La costumbre de culpar a los otros, o a
la situación económico, o al universo, nos transforma en
personas dependientes e impotentes para lograr nuestros
objetivos. La Grandeza implica hacernos cargo de nuestras
acciones, tanto como de las circunstancias que nos tocan
vivir.
-
Responsabilidad: Sean cuales fueran las
circunstancias externas, siempre tenemos la capacidad de
elegir nuestra respuesta, a través de pensamientos y
acciones. La mejor manera de predecir nuestro futuro es
hacernos cargo de su creación.
-
Valentía:
Valentía no significa ignorar el miedo, ni reprimirlo, ni
rechazarlo. Coraje no es la ausencia de temor, sino
la virtud de enfrentar la situación conscientes de que hay algo más importante
que el miedo. Implica,
también, la
capacidad de reconocer y aumentar nuestros recursos para
reducir los riesgos.
-
Disciplina:
La disciplina surge cuando estamos
enfocados en algo que es realmente importante para
nosotros. Sin ella los propósitos más nobles se
transforman en simples fantasías.
5 -
ATRAVESAR LA ADVERSIDAD. Siempre existirán contratiempos y obstáculos
en el camino hacia nuestras metas. De acuerdo al modo en que
respondemos a la adversidad, dependerá nuestra habilidad
para lograr nuestro propósito.
-
Adaptabilidad:
La habilidad para adaptarse y dar lo mejor de nosotros
en situaciones difíciles es una prueba segura de
Grandeza. Necesitamos ser firmes con las metas, y
flexibles con los métodos.
-
Magnificencia:
Es la capacidad para dominar las propias emociones y
acciones en respuesta a agresiones hechas por otros.
Magnánimo es quien rechaza la venganza y se sobrepone a
la ira, para ir en busca de fines más dignos.
-
Perseverancia:
La perseverancia es el principio que nos permite superar
el cansancio. Es la que nos permite
transformar el fracaso, en oportunidad de aprendizaje.
6 -
LA RELACIÓN CON LOS OTROS. Vivimos en un mundo
interdependiente y globalizado. Nadie es una isla en sí
mismo. Por lo tanto debemos aprender a vivir, trabajar y
asociarnos con otros. Debemos aprender a aceptar, celebrar y
capitalizar la diversidad.
-
Respeto:
Respeto significa aceptar al otro como un ser legítimo.
Cuando tratamos a los demás con respeto los ayudamos a
adquirir confianza y revelar su potencial interior.
-
Empatía:
Empatía significa comprender y aceptar las emociones,
pensamientos, motivos de los demás. Aceptar no significa
acordar. Para crear empatía tenemos que escuchar para
comprender, y no escuchar para responder.
-
Unidad:
Uno de los mayores retos de nuestra época es encontrar
la unidad en la diversidad. La unidad implica la
cualidad de ser uno, aunque no necesariamente la de ser
iguales. Así como el cuerpo es uno solo y necesita de
sus distintos órganos y miembros para funcionar.
La Grandeza surge junto a la armonía,
o sea, del equilibrio entre
la aceptación y la motivación. La aceptación de lo que no
podemos cambiar, y la motivación de lo que si podemos
cambiar. Equilibrar aceptación con
motivación, flexibilidad con firmeza, amor con disciplina,
libertad con responsabilidad, trabajo con descanso, respeto
hacia el otro con respeto a uno mismo.
Este es el camino que lleva de la efectividad a la Grandeza.
Te saludo, con afecto y respeto
Pablo Buol
(*)
Capítulo inspirado en el libro "Grandeza para cada día"
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No es suficiente ser el mejor, cuando tienes la
capacidad de ser Grandioso.
Te invito a disfrutar de
este video haciendo clic
AQUÍ |
El siguiente párrafo está
extraído del libro "El 8vo. hábito. De la efectividad a la
Grandeza", de Stephen Covey:
¿Dónde está la sabiduría? Básicamente significa vivir
guiándonos por principios o leyes naturales en lugar de
seguir la cultura de hoy basada en remedios rápidos.
Cuando Einstein vio la
aguja de una brújula a los cuatro años de edad, comprendió
que debía haber «algo detrás de las cosas, algo
profundamente oculto». Esto también se aplica a todos los
otros ámbitos de la vida. Los principios son universales, es
decir, trascienden la cultura y la geografía. También son
intemporales, no cambian nunca: principios como la justicia,
la amabilidad, el respeto, la honestidad, la integridad, el
servicio, la contribución. Distintas culturas pueden
traducir estos principios a distintas prácticas y, con el
tiempo, hasta pueden llegar a oscurecer por completo estos
principios mediante el uso indebido de la libertad. Con
todo, están presentes. Como la ley de la gravedad, actúan
constantemente.
Otra cosa que he
descubierto es que estos principios son indiscutibles. Es
decir, son manifiestos. Por ejemplo, no es posible gozar de
una confianza duradera sin honestidad. Pensemos en ello; es
una ley natural...
Todo el mundo elige uno de
dos caminos en la vida: jóvenes y viejos, ricos y pobres,
hombres y mujeres por igual. Uno es el camino amplio y muy
transitado hacia la mediocridad, el otro es el camino hacia
la grandeza y el sentido. La gama de posibilidades
existentes entre estos dos destinos es tan amplia como la
diversidad de dones y personalidades de la estirpe humana.
Pero el contraste entre los dos destinos es como el que hay
entre el día y la noche.
El camino a la mediocridad
limita el potencial humano. El camino a la grandeza libera y
realiza este potencial. El camino a la mediocridad supone
abordar la vida de una manera rápida, por un atajo. El
camino a la grandeza es un proceso de crecimiento secuencial
de dentro hacia fuera.
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